La Santísima Trinidad
Un solo Dios en tres Personas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
El misterio de la Santísima Trinidad -Un sólo Dios en tres
Personas distintas-, es el misterio central de la fe y de la vida cristiana,
pues es el misterio de Dios en Sí mismo.
Aunque es un dogma difícil de entender, fue el primero que
entendieron los Apóstoles. Después de la Resurrección, comprendieron que Jesús
era el Salvador enviado por el Padre. Los católicos creemos que la Trinidad es
Una. No creemos en tres dioses, sino en un sólo Dios en tres Personas
distintas.
Padre, Hijo y Espíritu Santo tienen la misma naturaleza, la
misma divinidad, la misma eternidad, el mismo poder, la misma perfección; son
un sólo Dios. Además, sabemos que cada una de las Personas de la Santísima
Trinidad está totalmente contenida en las otras dos, pues hay una comunión
perfecta entre ellas.
Para explicar este gran misterio, existen ciertos símbolos
que son entendibles a nuestra razón: La Santísima Trinidad es simbolizada como
un triángulo. También podemos simbolizar a la Santísima Trinidad como una vela
encendida: La vela en sí misma simboliza al Padre, la cera que escurre es el
Hijo, que procede del Padre y la llama encendida es el Espíritu Santo. Los tres
son "vela".
Algunas personas argumentan que no es verdad porque no
podemos entender el misterio de la Santísima Trinidad a través de la razón.
Esto es cierto, no podemos entenderlo con la sola razón, necesitamos de la fe
ya que se trata de un misterio. Es un misterio hermoso en el que Dios nos envía
a su Hijo para salvarnos.
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